{"id":7076,"date":"2021-09-01T11:48:42","date_gmt":"2021-09-01T16:48:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/?p=7076"},"modified":"2021-09-01T11:48:45","modified_gmt":"2021-09-01T16:48:45","slug":"music-makers-george-nickson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/music-makers-george-nickson\/","title":{"rendered":"Creadores de m\u00fasica: George Nickson"},"content":{"rendered":"<div class=\"hero__no-img bg-blue-8\">\n\t<div class=\"container\">\n\t\t<div class=\"row\">\n\t\t\t<div class=\"col-md-10\">\n\n\t\t\t\t<ul class=\"breadcrumbs\">\n    \t<li class=\"breadcrumb__link\">\n\t\t<a class=\"a-hover\" href=\"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/\">Inicio<\/a>\n\t<\/li>\n    \t<li class=\"breadcrumb__link a-styles\">\n\t\t<a class=\"a-hover\" href=\"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/?page_id=618\">Descubrir y conectar<\/a>\n\t<\/li>\n    \t<li class=\"breadcrumb__link a-styles\">\n\t\t<a class=\"a-hover\" href=\"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/?page_id=619\">DSO Media Vault<\/a>\n\t<\/li>\n    <\/ul>\n\n                \t\t\t\t<h1>\n                    <span >Creadores de m\u00fasica: George Nickson<\/span>\n                <\/h1>\n                \t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n<div class=\"richtext m-spacer\">\n\t<div class=\"container\">\n\t\t<div class=\"row\">\n\t\t\t<div class=\"col-10\">\n\t\t\t\t\n\n<p><em>Por Michael Merschel<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para el observador casual, la colecci\u00f3n de percusi\u00f3n vintage de George Nickson podr\u00eda parecer una obsesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\"Tengo probablemente entre 30 y 35 tambores, creo\", dice, repasando la lista. \"Docenas y docenas de platillos. Probablemente 25 tri\u00e1ngulos. Quiz\u00e1 20 o 30 panderetas\". Adem\u00e1s de los xil\u00f3fonos, glockenspiels y marimbas. Tiene 10 de esos. Cada uno.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Nickson, que ocupa la c\u00e1tedra de percusi\u00f3n principal Margie y William H. Seay de la Orquesta Sinf\u00f3nica de Dallas, dice que tiene una buena raz\u00f3n para adquirir cada pieza: \"Es una b\u00fasqueda constante del sonido absolutamente adecuado\". Una caja puede ser ideal para la parte del tambor de juguete en la obra de Tchaikovsky <em>Cascanueces<\/em>. Otro podr\u00eda proporcionar la sensaci\u00f3n militar necesaria para atravesar una gran sinfon\u00eda de Shostakovich.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nickson, que se incorpor\u00f3 a la DSO en septiembre de 2019, selecciona los instrumentos de percusi\u00f3n para cada actuaci\u00f3n. Se basa en la propia colecci\u00f3n de la sinf\u00f3nica, que incluye cientos de piezas que datan de la fundaci\u00f3n de la orquesta en 1900. Se apoya en los conocimientos acumulados por sus predecesores, dice, y en la perspicacia de sus compa\u00f1eros percusionistas.<\/p>\n\n\n\n<p>En una semana determinada, puede probar 15 tri\u00e1ngulos. Las diferencias pueden ser sutiles para un oyente casual: \"Todos hacen \"Ding\"\", dice. Pero una partitura con mucho piccolo podr\u00eda llevarle a elegir uno con un sonido m\u00e1s grave, para evitar el choque en el rango de los agudos, mientras que si est\u00e1 tocando junto a los bajos, podr\u00eda seleccionar lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, le presenta al director musical Fabio Luisi varias opciones. Pero al fin y al cabo, dice Nickson, poder elegir entre cientos de sonidos para cada situaci\u00f3n significa que \"somos ni\u00f1os en una tienda de caramelos\". Lo cual es un lugar c\u00f3modo para alguien que creci\u00f3 literalmente rodeado de tambores.<\/p>\n\n\n\n<p>Nickson, de 34 a\u00f1os, naci\u00f3 en el seno de una familia de m\u00fasicos, aunque no de m\u00fasica cl\u00e1sica. Su madre formaba parte del equipo de producci\u00f3n de artistas de rock como Billy Squier y Eric Clapton. Su padre, que hab\u00eda tocado la bater\u00eda con Pink Floyd y Blondie, ten\u00eda una tienda de m\u00fasica en Nueva York que frecuentaban los percusionistas de estudio. Tambi\u00e9n actuaba por toda la ciudad, y a menudo llevaba a su hijo al trabajo. \"Me aparcaba detr\u00e1s de una de las bater\u00edas, escondido del p\u00fablico\".<\/p>\n\n\n\n<p>George estaba decidido a convertirse en baterista a los siete u ocho a\u00f1os. Sus padres le obligaron a estudiar piano primero, pero atribuye a los programas de bandas escolares del sur de Florida el haberle expuesto a la m\u00fasica que le convertir\u00eda en un percusionista cl\u00e1sico. No le gustaban mucho Mozart, Bach o Haydn: \"No ten\u00edan bater\u00eda\", dice. Pero reun\u00eda las sinfon\u00edas de Mahler, saltaba a los \u00faltimos cinco minutos y las escuchaba una tras otra. \"Y no dejaba de pensar: 'Eso es lo que quiero hacer. Quiero esperar hasta el final de la obra, y estar all\u00ed para poner el broche de oro a todo, y llevarlo a casa'\".<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Nickson no ha dado la espalda a todo lo moderno. Con su mujer, la violinista Samantha Bennett, fund\u00f3 el conjuntoNEWSRQ, que hace hincapi\u00e9 en la m\u00fasica cl\u00e1sica contempor\u00e1nea. Le atrae por muchas razones, entre ellas la reacci\u00f3n de los compositores a los problemas contempor\u00e1neos, como la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Su propio a\u00f1o de pandemia cambi\u00f3 su forma de pensar sobre su trabajo. Antes, dice, podr\u00eda haber considerado que una orquesta era simplemente un entretenimiento. \"Luego, a medida que avanzaba la pandemia, empec\u00e9 a sentir cada vez m\u00e1s que lo que hac\u00edamos era esencial para la humanidad cotidiana de la gente, o para la capacidad de la gente de existir en la sociedad moderna\".<\/p>\n\n\n\n<p>Espera que las lecciones aprendidas en el \u00faltimo a\u00f1o den lugar a una orquesta \"sobrealimentada\". No puede esperar. Porque dice que los m\u00fasicos aman su trabajo. Ans\u00edan la piel de gallina que recuerda la primera vez que interpretaron la Quinta de Mahler o la Novena de Beethoven, \"la energ\u00eda incontenida de lo que pueden lograr 110 personas trabajando por un mismo objetivo\".<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, quieren lo mismo que los oyentes. \"Todos perseguimos esa sensaci\u00f3n una y otra vez, tratando de llevarla al p\u00fablico y de que nos acompa\u00f1e en el viaje\".<\/p>\n\n\n\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t<\/div>\n\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para el observador casual, la colecci\u00f3n de percusi\u00f3n vintage de George Nickson podr\u00eda parecer una obsesi\u00f3n.<\/p>","protected":false},"author":16,"featured_media":7077,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7076","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7076","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7076"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7076\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7077"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dallassymphony.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}